Tirar un chicle al suelo sale muy caro a los Ayuntamientos

Cuando estamos nerviosos o sufrimos de ansiedad, la mayoría de personas se mete un chicle en la boca con la intención de desviar la atención de nuestros problemas y seguir con nuestra vida. Un rato después, sacamos de la manera más educada posible el chicle de la boca y lo desechamos en una basura.

Esta acción es realmente rara de ver, ya que la mayoría de las veces cuándo alguien quiere tirar un chicle directamente lo tira al suelo. Y esto es realmente un problema por varios motivos, pero principalmente porque las calles se ensucian con un material que cuando se endurece es muy difícil de eliminar.

Para una gran parte de la sociedad tirar un chicle al suelo es una costumbre, y esto es un problema porque como veremos en el artículo de hoy es muy caro para los Ayuntamientos eliminar del suelo los chicles usados, pues se necesitan máquinas a presión especiales y personal que sepa utilizarlas. Además, el coste sube debido a que continuamente se debe de pasar a retirar chicles de las calzadas.

Lo que mucha gente no sabe es que los chicles utilizados son susceptibles de ser reciclados, como casi todo en la vida. Aquí la falta de información juega un papel muy importante, pues si los ciudadanos supieran esto muchos se esforzarían por intentar reciclarlos. Aunque la realidad es que en España el reciclaje no es una actividad expandida entre los ciudadanos, en gran parte porque todavía no es una obligación.

Una ciudadana holandesa se dio cuenta de la gran cantidad de chicles que se recogían en Holanda, y con una idea realmente admirable creó la empresa Gumbudy, según muestra La Vanguardia,. La empres Gumbudy es una empresa que se dedica a concienciar a la sociedad instalando tableros con la forma del mapa del mundo, con el fin de que los ciudadanos peguen sus chicles en el mismo.

El proyecto tiene como objetivo mantener las calles limpias de chicles, ahorrando dinero a los ayuntamientos, y con las vistas de un proyecto más grande. Esta empresa ha creado una zapatilla hecha a base de gomas de mascar, y es conocida como la “zapatilla chicle” o “Gumshoe”, que siguiendo con la seña de identidad de la marca, tiene un mapa de Ámsterdam en la suela.

Un dato curioso es que en el anuncio publicitario que ha creado Gumbudy para promocionar sus Gumshoe, muestra que en Holanda se acumulan alrededor de un millón y medio de kilos de chicle cada año. Y el dato que se desconoce es que cada chicle tarda entre veinte y veinticinco años en degradarse.

Cuánto cuesta a los ayuntamientos limpiar los chicles de la calle

Como hemos dicho, a los Ayuntamientos no les sala para nada barato limpiar los chicles de las aceras. Dado que muchos Ayuntamientos no publican las cifras de cuál es el gasto que se dedica únicamente en quitar chicles, no podemos sacar una media a nivel nacional, ya que podría ser poco precisa.

En este sentido es mejor mirar cuál es el gasto anual en las partidas de limpieza para la limpieza de chicles en los Ayuntamientos que publican las cifras. En el caso de Logroño, en mayo de este año se ha realizado una campaña bajo el lema “¡Me he quedado pegado!”, que ptetende sensibilizar y concienciar a la población sobre la limpieza de los chicles, según ha publicado Ep La Rioja.

Tal y como señaló el concejal de Medio Ambiente de Logroño, Jesús Ruíz Tutor, se limpian al año más de doscientos mil chicles en las calles, lo que supone una superficie superior a la de un campo de fútbol. Los principales responsables son los jóvenes, que no entienden o no conocen las consecuencias de tirar un chicle al suelo.

En concreto, las partidas para limpiar chicles ascienden a alrededor de los cincuenta mil euros por año, lo que supone un desembolso importante que acaba repercutiendo a los ciudadanos de una manera o de la otra. De hecho, se calcula que retirar un chicle del suelo cuesta casi siete veces más que comprar uno nuevo.

Estos problemas también aparecen en propiedades privadas con calles con acceso al público, que por ser privadas no tienen derecho a ser limpiada por los ayuntamientos. En este caso los propietarios deben contactar con empresas especializas en limpieza de pavimentos, Sevinet del Vallés es una empresa especializada en el tratamiento de pavimentos con servicios de pulido, barrido, fregado y mantenimiento con medios manuales y mecánicos, que además ofrece servicios integrales de limpieza en la ciudad de Barcelona.