Breve historia del armario

Está en todos los sitios. Ya sea en tu casa, en tu oficina, en un bar, en un gimnasio…en todos los sitios. Y es que el armario ha formado parte de nuestra vida desde hace muchos años. Muchísimos. Pero, ¿sabemos de dónde viene el armario? Vamos a hablar de una breve historia de este artículo.

Dice la historia que está entre nosotros al menos desde la época romana. Tal y como aparece en las pinturas de Herculano. Aunque en un principio sólo sirviera para contener armas. Y es que lo curioso es que la palabra armario procede del latín armarĭum, lugar donde se guardan artefactos o arma, aunque pronto se utilizó para guardar todo tipo de objetos.

Los romanos que eran muy listos para todas las cosas, también lo eran para estas cosas. Así, metían en este mueble los retratos de sus antepasados y los libros. Los retratos estaban hechos de cera y tenían que estar encerrados para que no se estropearan con el aire y el polvo. Aunque lo curioso es que solo se abrían en los días festivos y en algún acontecimiento especial.

En la Edad Media, con excepción de las iglesias y monasterios, servía sólo para encerrar las armas y armaduras, pues los demás objetos se guardaban en arcas o en sencillos aparadores. Pero ya desde principios del siglo XV se usaba el armario con el mismo fin que ahora y sus puertas se decoraban con relieves cuando antes sólo llevaban pinturas. En los siglos XVI y XVII se empleaban elegantes armarios de dos cuerpos y desde el siglo XVIII se construyen armarios-vitrina y bibliotecas-vitrina como dignos muebles de salón y de gabinete.

De cuatro puertas

Hay que recordar que los primeros armarios fueron de cuatro puertas. Tenían dos dos arriba y dos abajo. Para su fabricación se utilizaban maderas como el nogal y el roble. También los había colgantes. En los siglos XVI y XVII, era habitual ver elegantes armarios de dos cuerpos. Y a partir del siglo XVIII, se construyeron armarios-vitrina y bibliotecas-vitrina como dignos muebles de salón y de gabinete. Como puedes ver el armario ha formado parte de nuestra vida desde años muy remotos.

Con el paso de los años, los armarios fueron tomando más detalles. Por ejemplo, del extremo Oriente, y a través de Inglaterra y Holanda, llegó la moda de la laca, cuya aceptación llego a extenderse a casi todos los muebles. Las primeras arquimesas laqueadas llegaron directamente de China y reproducían paisajes orientales. Yo he podido ver algunos y son auténticas obras de arte.

En el siglo XIX, los armarios comenzaron a convertirse a su forma moderna. Las puertas centrales se llevaron a la planta, se cubrieron los cajones y se equiparon con espejos. Posteriormente, en nuestros días, llegaron modelos diferentes con más elementos y de unos materiales casi inimaginables.

Mención aparte merece el armario empotrado. Es el que tiene visible únicamente la parte frontal, estando el resto unido por obra a las paredes o tabiques de la estancia en que se ubica. En el Río de la Plata se lo conoce como placard o placar y en Chile como closet. Los espacios habilitados como vestidores suelen estar revestidos de armarios sin puertas. “Ahora hay una gran variedad de opciones para diseñar esos armarios empotrados a medida y para equipar el interior de estos espacios a su gusto, en función de su manera de organizarse”, aseguran desde Sidon Armarios. Una empresa especialista en armario y que ha sabido amoldarse a los nuevos tiempos en cuanto a estética y materiales.

Partes

Los armarios constan generalmente de seis partes principales: dos puertas, dos costados, el respaldo, la cornisa y dos fondos, alto y bajo. Lo interior está guarnecido de cajas o estantes y a veces está libre. Todas las piezas de un armario deben ensamblarse a espiga y mortaja sin encolarlas, pero atornilladas do modo que puedan desmontarse, porque un armario tiene que armarse y desarmarse a voluntad para hacerlo trasportable.

Generalmente los costados del armario consisten en un bastidor con paneles que hace el oficio de montante y al cual se ensamblan por abajo y por arriba los barrotes que constituyen la armazón del suelo y del alto. Las puertas se abisagran sobre el marco de los bastidores laterales.

¿Qué te parece todo lo que puede dar de sí un armario? La verdad es que está siempre presente y casi no le damos importancia. Pero este elemento es fundamental en nuestras vidas. Y si no, que se lo pregunten a mi mujer, que tendría una vida arruinada sin armarios.