Delegar el cuidado de nuestros mayores, una buena opción

Con el ritmo de vida que llevamos, con prisas siempre y sin tiempo para nada, hacernos cargo de todo a veces nos resulta complicado. La vida de una persona de mediana edad ya suele ser harto difícil con el trabajo, las tareas de casa, el cuidado de los hijos, las actividades fuera de casa, el salir con los amigos… Tenemos que atender a demasiadas cosas para llevar una vida completa y normalmente notamos que nos falta el tiempo para muchas cosas.

El trabajo es, por norma general, lo que más tiempo se come de nuestra vida diaria. A veces salimos por la mañana y no llegamos a casa hasta casi por la noche. Y es algo inevitable, lo necesitamos para poder vivir, comer, pagar las facturas… En ocasiones la vida puede complicarse un poco más cuando los padres comienzan a hacerse mayores y en lugar de ayudar en casa o en el cuidado de los más pequeños, son ellos quienes necesitan de las atenciones de sus hijos. En esos casos, dejar el trabajo para dedicarse a ellos no suele ser una opción viable, ya que nos hacen falta esos ingresos.

Una buena opción para no desatender a nuestros mayores es recurrir a los servicios externos de profesionales que se encargan de ellos durante unas horas al día, las de nuestro horario de trabajo por ejemplo, o decantarnos también por una residencia geriátrica.

Este tipo de centros, si están bien gestionados, pueden ser un lugar ideal para los mayores de la casa. Es más, puede que ellos se sientan más a gusto en una casa con personas de su edad, donde estén bien atendidos y entretenidos con actividades, que en nuestro domicilio pasando algunas horas solos y sin poder hacer otra cosa más que esperar a que lleguemos del trabajo.

No debemos sentirnos culpables por recurrir a este tipo de soluciones. En lugar de ver estas opciones como una forma de lavarnos las manos en el cuidado de nuestros mayores, tenemos que entender que, según nuestras circunstancias, a veces es la mejor forma de demostrarles nuestro afecto, ya que estarán mejor cuidados que en casa si no contamos con el tiempo suficiente para dedicárselo a sus necesidades.

Eso sí, antes de decantarnos por esta opción, debemos estudiar las diferentes residencias o centros. La oferta es muy amplia, pero las diferencias entre estos son muchas y es complicado encontrar la más adecuada. Desde este artículo podemos recomendaros una de las mejores empresas privadas del sector que ofrece servicios completos y muy profesionales. Se trata de Acomodare, cuya misión es dar a sus clientes un proyecto innovador basado en el envejecimiento activo y hacer que los habitantes de sus centros se sientan como en su propia casa.

La residencia y el centro de día de Acomodare en Esplugues (Barcelona) dispone de unas instalaciones modernas muy luminosas con habitaciones tanto individuales como compartidas y zonas comunes que se caracterizan por los espacios diáfanos y sin barreras arquitectónicas. La comida, que es otro de los factores a tener muy en cuenta a la hora de llevar a cabo nuestra elección, se caracteriza en Acomodare por su calidad y variedad. Todos los días los residentes pueden elegir el menú.

También debemos fijarnos en otro tipo de servicios como la fisioterapia o las actividades. Los mejores centros se caracterizan por estar equipados con los aparatos y materiales necesarios para realizar los tratamientos específicos que los residentes precisan.

Si nuestros mayores prefieren más independencia, se puede también tirar de otras opciones como los pisos tutelados con variedad de servicios generales y asistenciales. Este tipo de viviendas están también preparadas, sin barreras que molesten a sus inquilinos, y dichos apartamentos cuentan con restaurante, biblioteca, sala de estar, sala de juegos de mesa, cine, gimnasio, salón de belleza y también vigilancia. Asimismo, hay plazas de aparcamiento y trastero.

Por último, otra opción para muchos que prefieren seguir en sus casas o en las de sus hijos puede ser la atención a domicilio para que los profesiones ofrezcan su ayuda en las actividades de la vida diaria, como vestirse, ducharse, levantarse de la cama, salir o entrar de la bañera o ir a la calle para hacer la compra. Esta opción puede ser por unas horas o de forma permanente durante todo el día.

Como veis, son muchas las opciones que tenemos para el cuidado de nuestros mayores cuando nos falta el tiempo y la atención que los profesionales les dan es de gran calidad.

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