La importancia del sector vitivinícola en España

Nuestro país tiene la capacidad para poder presumir de muchos productos y es que dentro de los límites territoriales de España se producen gran cantidad de mercaderías que aunque a algunas de ellas no le demos el valor y el reconocimiento que se merecen, en el extranjero se pelean por hacerse con ellas, como es el caso de los olivos, el aceite, la gastronomía en general y la del norte en particular, las naranjas de Levante, las castañas gallegas, el jamón y por supuesto el vino, sector en el que nos centraremos hoy y del que en torno a él viven multitud de compañías como Exportcave que se encargan de nutrir a las bodegas y hosteleros del mejor material posible para cuidar como se merece el caldo.

Los vinos españoles son reconocidos mundialmente, hecho del que todavía nos estamos empezando a dar cuenta y por tanto progresamos hacia su rentabilización de múltiples formas, una de estas formas es mediante el enoturismo y es que España contará en el presente año 2018 con un total de treinta rutas del vino para impulsar este tipo de turismo. Esta práctica que en la actualidad mueve alrededor de cincuenta y cuatro millones de euros y que atrae a más de dos millones y medio de visitantes, dio sus primeros pasos hace más de diez años en Galicia con unos itinerarios turísticos promovidos por el gobierno autonómico gallego.

Siguiendo en Galicia, en la comunidad más al noroeste de España existen en la actualidad un total de cinco denominaciones de origen de las cuales cuatro, están en la provincia de Ourense, la única de la comunidad gallega de interior y son las denominaciones de origen de vino de Monterrei, Valdeorras, Ribeira Sacra y Ribeiro siendo estas dos últimas las más conocidas mientras que en la otra provincia del sur de Galicia, la de Pontevedra, podemos encontrar los caldos que firma la denominación Rías Baixas. Con un total de casi cuarenta millones de litros puestos en el mercado, las cinco denominaciones firmaron unos ingresos de 225 millones de euros durante la campaña 2015/2016 de los cuales casi ocho millones de litros y más de treinta y ocho millones de euros, fueron vendidos en el exterior de nuestras fronteras.

En Castilla y León y más concretamente en setenta y dos municipios de las provincias de Ávila, Segovia y Valladolid encontramos otra de las denominaciones de origen más conocidas de nuestro país, la de Rueda, que además de poseer unos caldos de gran calidad también cuenta con una ruta de enoturismo como las que antes os hemos mencionado que podemos encontrar en otros puntos de nuestra geografía.

De Castilla nos vamos a La Rioja y es que esta comunidad comparte nombre con la denominación de origen calificada de España con la que se nombra a los caldos que se elaboran a partir de las vides de La Rioja, País Vasco, Navarra y Castilla y León, aunque en estos dos últimos casos, podemos decir que su presencia es testimonial con respecto a las otras dos ya que apenas aportan dos kilómetros y medio cuadrados de terreno útil. Esta denominación anualmente produce una media de 250 millones de litros de los cuales un ochenta y cinco por cien son de la variedad de vino tinto y el quince por ciento restante se corresponde a vino blanco y rosado.

Estas son solo algunas muestras de la cantidad de variedades de vino que existen en nuestro país por lo que de aquí sacamos la importancia y la cantidad de dinero que mueve esta industria cada año, así como las auxiliares y es que no solo es cultivar la uva, también debemos tener en cuenta los tratamientos que hay que darle, las barricas, las botellas, corchos, sacacorchos, botelleros, refrigeradores… en definitiva, un sinfín de industrias auxiliares que giran en torno a la producción de caldo que cada año se hace a lo largo y ancho de todo nuestro país.

La formación en el sector vitivinícola en España

En nuestro país tal y como os hemos mencionado existe un gran negocio en torno al vino por lo que con el paso del tiempo se han ido creando centros de trabajo y formación especializados en este sector como es el caso de la Universidad de La Rioja, lugar en el que podemos formarnos en el grado y licenciatura en enología para luego proseguir con los estudios y completar la formación teórica con prácticas en las bodegas de la zona o en el complejo científico tecnológico que cuenta con todos los elementos necesarios, incluida una sala de análisis sensorial y una bodega experimental para buscar las más novedosas innovaciones en la materia. Pero, por si esto fuera poco, también podemos cursar el doctorado en enología que imparte la misma universidad, así como un máster en turismo enológico, un máster en viticultura, enología y dirección de empresas o algunos de los cursos específicos de especialista universitario que oferta. Así que lejos queda ya aquella época en la que los propietarios de las vides, que las plantaban en sus fincas, recolectaban la uva y la llevaban a la cooperativa para sacarse un dinero extra cada final de verano.