España sigue atrayendo a los universitarios extranjeros

España, aunque menos que otros Estados, sigue siendo un país fetiche para los estudiantes universitarios extranjeros. Ya sea por nuestra cultura, por la gastronomía, la fiesta, las buenas universidades e incluso por la calidad de las residencias universitarias como la Institución del Divino Maestro,  aún estamos en la lista de los preferidos, especialmente la ciudad de Madrid.

La movilidad de los estudiantes universitarios que se desplazan sin una beca del Programa Erasmus se ha multiplicado por tres en los últimos veinte años (según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, en un informe de 2016). En Europa y en el mundo, Reino Unido es el país que más destaca en atracción internacional de estudiantes en todos los niveles de enseñanza, sin embargo y según los datos de la propia OCDE, España presenta unos valores más reducidos dado que la atracción de estudiantes internacionales en el grado es del 0,8 por ciento, en el máster del 5% y en el doctorado del 16,2%, situándose lejos de los valores medios de la OCDE, donde la atracción del grado alcanza el 4,9%, en master el 12% y en doctorado el 27%.

Sin embargo, los datos de matrícula de estudiantes extranjeros según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte difieren sustancialmente: la atracción en grado alcanzaría en el 4%, en máster se superaría el nivel medio de la OCDE, con una atracción del 17,8% y en doctorado alcanzaría el 22,8%.

Según explica la Confederación de Rectores Universitarios Españoles (CRUE), como en la mayoría de sistemas universitarios de los países desarrollados, la universidad española ha configurado un modelo de oferta diversificada y de proximidad territorial a los usuarios. Esta situación, unida a las limitaciones de la política de becas y ayudas al estudio, agravada en los últimos cursos específicamente en el ámbito de la movilidad, no ha favorecido un mayor desplazamiento de los estudiantes en el territorio. A ello se une un comportamiento racional de las familias que observan que los gastos ocasionados por el desplazamiento del estudiante de su residencia habitual, junto con el coste de oportunidad que implica la continuidad en los estudios universitarios, son realmente los relevantes frente al reducido importe que en las universidades públicas suponen los gastos específicamente académicos (matrícula y material didáctico).

Diferente situación es la que presentan las universidades privadas que concentran un elevado porcentaje de la matrícula universitaria en las ciudades de Madrid y Barcelona (53,6%), que además atraen a un gran número de estudiantes de fuera de nuestras fronteras.

Para el conjunto de las enseñanzas, los alumnos con residencia familiar en América del Sur resultan mayoritarios (41,9%), aunque en los estudios de grado la primera posición la ocupa los alumnos con procedencia de Europa (51,7%) que, para el total de las enseñanzas, se posicionan en segundo lugar con el 33,4% de la matrícula universitaria extranjera. La menor presencia corresponde a los alumnos con origen en Oceanía (0,9%), seguida de los alumnos procedentes de países del continente africano (6,1%).

Los estudios elegidos en el curso académico 2015/2016 por los alumnos extranjeros que cursan enseñanzas de máster se concentran en las ramas de Sociales y Jurídicas (52,4%) e Ingeniería (18,0%), mientras que en doctorado la presencia en los programas de Sociales y Jurídicas se reduce casi veinte puntos (34,0%) y los de la rama de Ingeniería (21,0%) resultan superados por la matrícula de los estudios de Artes y Humanidades (21,7%).

Dónde alojarse en Madrid

La mayor parte de los estudiantes extranjeros que llegan a nuestro país, como decíamos, lo hacen a la ciudad de Madrid. Se trata de la que concentra la mayor gama de oferta de estudios, de todos los  niveles, y de buena calidad, de ahí que se decanten por la que quizás sea la urbe más conocida de España.

A la hora de alojarse en Madrid, el estudiante que llega del extranjero lo tiene muy complicado. Si no tiene familia en la ciudad, precisaría de un hotel para poder sobrevivir los primeros días o incluso semanas, ya que tampoco es sencillo encontrar un piso decente en una ciudad tan grande que poder pagar uno solo ni se da tan rápido con gente de confianza para compartir un piso. Por ello, la mejor solución es apostar por una residencia universitaria o un colegio mayor, que en la realidad son prácticamente lo mismo.

Como decíamos más arriba, por suerte Madrid cuenta con muchos y de muy buena calidad en sus instalaciones y también en los servicios como la comida, pero si tuviésemos que recomendar uno para aquellos que llegan este sería la Institución del Divino Maestro, una residencia con solera que lleva décadas acogiendo a los estudiantes que llegan a la capital.

La residencia universitaria Institución del Divino Maestro es una fundación benéfico-docente promovida y patrocinada por el Arzobispado de Madrid desde el año 1927 y sus estudiantes destacan muy especialmente la dedicación al estudio y su magnífica disposición para la convivencia.

Esta residencia de estudiantes en Madrid centro está organizada sobre un régimen profundamente humano y familiar, basado en la libertad y la responsabilidad de cada uno, que hace que los alumnos vean en ella una prolongación de su propia casa. Procuran además que el universitario adquiera el más amplio bagaje cultural necesario para una mejor convivencia y una formación social y humana a la altura de los tiempos. Para ello, se organizan actividades, compatibles con sus estudios y llevadas a cabo por ellos mismos a través de comisiones, como son las charlas y coloquios, los certámenes de relatos corto y poesía, los concursos de fotografía y cortos de cine, las maratones deportivas, etc.

Cuentan con habitaciones dobles y triples con baños comunes ubicados estratégicamente por los pasillos. Además, ofrecen servicio de comedor, lavandería, conexión a Internet, salas de estudio, biblioteca, gimnasio, sala de informática, capilla, prensa diaria, etc. Y para los ratos de ocio, dispone de salas de vídeo, televisión y proyecciones audiovisuales, sala de juegos, sala de música e incluso de una magnífica pista deportiva para fútbol sala, baloncesto y vóleibol.