Hay empresas buenas y otras que no lo son tanto

¿Cuántas veces hemos confiado en la calidad de un producto o servicio ofrecido por alguna empresa y nos hemos llevado un chasco de tres pares de narices? Yo, al menos, un montón, y ya estoy realmente hasta el moño. Y vamos, que si tú me dices que nunca te ha pasado, es que no me lo creo, o tienes mucha suerte o conoces a alguien muy importante, no sé yo, al presidente o presidenta del mundo, por ejemplo.

Parezco cabreada, ¿no?, como para no estarlo. El pasado fin de semana, en plena ola de calor, va y se me estropea mi sistema de aire acondicionado, con lo que me costó… Sí, sí, carísimo, y me prometían de todo. Que si mantenimiento, que si reparación, que si atención única y exclusiva totalmente personalizada para cada cliente, y bla, bla, bla. Y de todo eso, nada de nada, falsas promesas que se lleva el viento…. No me lo han querido reparar, los muy caraduras. Al principio me daban largas, decían que venían y no aparecían. Cansada de tanto vacile, decidí llamar a la casa, no voy a decir de que marca se trata que no quiero hacer publicidad, y finalmente, después de mucho luchar y de muchas barbaridades salidas de mi boquita, conseguí, no que me lo arreglaran, sino que me enviaran uno nuevecito.

Si, al final me ha salido bien, pero a qué precio, que me he tenido que poner como una energúmena, y además no estaba pidiendo nada del otro mundo y creo que tenía todo el derecho a exigir la reparación gratuita, tal y como ellos me habían prometido, y sobre todo teniendo en cuenta que no ha pasado ni un año desde que lo compré. Menudos estafadores, pero bueno, ahora ya pasó y desde luego no pienso volver a adquirir nada de esa marca.

Infórmate bien antes de comprar, hoy lo tienes fácil

Si como yo, has sido víctima del engaño de desalmados vendedores y comerciantes, no lo dudes y exige tus derechos. Si no los conoces, puedes ponerte en contacto con la oficina del consumidor y allí aclararán todas tus dudas.

Pero hechos aislados como este, no nos deben hacer dudar de la buena fe de otros empresarios y empresarias, ni de la calidad de sus productos. Artículos buenos y malos, gente honesta y fraudulenta, los ha habido todo la vida. El caso es saber discernir, que no todo el monte es orégano, ni es oro todo lo que reluce. Así que se caut@ y elige con cabeza.

En cuanto a calidad en los productos y servicios y compromiso total con el cliente, tanto durante la venta como en el servicio post-venta, tenemos que destacar empresas como Ibertronix, especializada en medición de temperatura mediante sistemas termográficos y pirómetros infrarrojos y en la visualización en el interior de hornos. Aquí trabajan con las marcas líderes en el sector para poder ofrecer a sus clientes y clientas la opción que más se ajuste a sus necesidades. Además de la venta e instalación de estos sistemas, se ocupan también de la reparación de los mismos, sin ningún tipo de sorpresas. Y es que, afortunadamente, todavía existen empresas que destacan por su buen hacer, pero también por sus valores y su responsabilidad con su clientela.

Ante la duda, buscar en la red, a día de hoy está toda la información que necesitas acerca de casi cualquier compañía. Los comentarios de los consumidores, son la mejor herramienta para desenmascarar a l@s que pretenden engañarnos.