¡Qué difícil es encontrar piezas para un Simca 1000!

Nací a mediados de los años 80 y fui concebido –así de claro me lo contaron mis padres– en un Simca 1000. Quizá sea entonces una de las razones por las que me gusta tanto este modelo de coche. Le tengo verdaderamente un cariño especial y me apasiona de una forma descomunal. Con lo cual, lógicamente, me compré no uno… ¡sino cuatro! El único problema es que a la hora de cambiar una pieza, encontrar una de origen es muy complicado. A pesar de ello, casi siempre encuentro lo que busco es Desguaces Fotingo, una empresa ubicada en Santa Cruz de Tenerife (Las Palmas) en la que puedes hallar lo imposible. ¡Sí, sí! ¡Os lo aseguro! Es como una especie de caverna de Ali Baba de recambios en la que puedes localizar, por así decirlo, tesoros a un precio de infarto. ¡Ay los felices 80! Me hubiera gustado vivir aquella época. Mis padres cuentan que se respiraba por aquel entonces un aire de libertad, unas ansias por cambiar el mundo, una movida no sólo madrileña sino generalizada que ya nada tiene que ver con la época uniformizada y aburrida que nos ha tocado vivir. En fin… ¡Así son las cosas!

Orígenes y características del Simca 1000

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¡Ay el Simca 1000 y su aspecto cuadrado tan peculiar! Para quienes no lo sepan, el Simca 1000 nació en el año 1961 y fue lanzado especialmente para rivalizar en el Salón del Automóvil con el celebérrimo Renault 8 tan de moda entonces. Su creador fue el italiano Mario Revelli de Beaumont quien lo concibió como si fuese una berlina, pero de tamaño reducido, con motor y propulsión en el cuerpo trasero. Constaba, por otra parte, de cuatro puertas y de cuatro asientos. Una de sus principales atracciones y gran novedad para la época, consistió en que la palanca de cambio se situaba en el suelo y no en el volante como solía ser la norma entonces. Otro de los detalles que lo hizo sumamente atractivo e interesante era su potencia y bajo consumo en gasolina. ¡Vaya que era perfecto en todo! Así pues, tras su éxito en Francia, fue lanzado en España con el eslogan: “cinco plazas con nervio”, dirigido en particular a un público familiar.

También, para intentar atraer a los más jóvenes se realizó una versión deportiva con motores potenciados por el prestigioso transformador Abarth. Uno de aquellos modelos está en mi posesión, puesto que mi padre lo heredó de su padre y que fue, de hecho, en su interior en el que se me concibió, tal y como lo he dicho anteriormente. Este modelo desapareció sin embargo hacia finales de los años 70, y cabe destacar que se vendieron en el mundo aproximadamente un millón seiscientas mil unidades, de las que 205.429 se fabricaron en las factorías españolas de Villaverde.

Pero volviendo a lo nuestro, lo que debes saber antes de comprar piezas en un desguace es que antes de todo debes haberte convertido en un auténtico experto en piezas de recambio. Para ello, es necesario que hayas leído mucho y consultado miles de webs de recambios para comprobar los modelos exactos, las características, el año, etc. Yo, ¡todo ello lo tengo más que mega controlado! Por eso mismo, sé que donde debo ir cuando se me estropea o busco cualquier pieza para mis Simcas 1000, es en el Desguace Fotingo de Santa Cruz de Tenerife. Allí, encontré en efecto un carburador vertical monocuerpo 32, una batería de 12 V, unos muelles y amortiguadores hidráulicos telescópicos y otras cosas más que no conseguía hallar en ningún otro sitio.

Para mí, son extraordinarios y muy profesionales. Quizás, otra de las preguntas que te hagas a continuación sea la forma de comprar piezas en un desguace. ¿Verdad? Pues, te cuento brevemente… Los desguaces suelen organizar la zona de los coches por grupos. A saber, que cada espacio suele estar reservado por marcas: Seat, Ford, BMW, Volkswagen, Peugeot, Mercedes, etc., lo que permite facilitar la búsqueda. En cuanto a las piezas, suelen estar presentadas de la misma manera. De todas formas, casi siempre te suele acompañar uno de los técnicos o miembro del personal para ayudarte debidamente. La verdad, es que a mí ya me conocen como el “loco del Simca 1000”, así como mi historieta personal. Con lo cual, cuando me ven llegar me cantan todos al unísono la canción de Los Inhumanos: “Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000”…