Hay que tener cuidado al comprar un coche de segunda mano

 Mi primer coche quería que fuera algo inolvidable, no tenía ganas de tener el típico Peugeot 206 o Renault Clio, que sí, que son muy económicos y manejables, pero yo buscaba un coche de esos que marcan. Mirando en portales de segundamano terminé fijándome en los Mustang de Ford.

Como podréis imaginar no podía permitirme un último modelo, por lo que opté por uno que tuviera unos 10 años. Estuve mirando modelos que me pillaran cerca de Valladolid y vi uno en Madrid que era azul con bastante buena pinta y 85.000 kilómetros. Un amigo me dijo que eran pocos para los años que tenían, pero yo le dije que normalmente suelen ser coches que consumen y mucha gente los compra para sacarlos solo el fin de semana.

Para Madrid que me fui a ver el coche y realmente nunca he sido un as de la mecánica, por lo que igual que me entró por los ojos mirándolo en la web también lo hizo en persona. Realmente parecía tener un buen estado.

El caso es que una vez entregado el dinero y después de llenarle el depósito en Rivas-Vaciamadrid, me puse en camino y me vino la alegría al animarme a subir el Puerto de Los Leones, el coche comenzó a hacer un ruido raro y la palanca de cambios automática no me hacía caso. Total,  que me eché al arcén y empecé a notar como humo salía del campo ¡perfecto!…

Vino una grúa y me llevó a Valladolid. Total, que el particular cuando le llamé, me dijo que lo habría forzado y que él no sabía nada y me colgó. Mi padre siempre ha confiado en Durán y Durán abogados, así que se puso en contacto con ellos para que miraran mi caso, pues parecía un caso de libro sobre vicios ocultos.

¿Qué son los vicios ocultos?

En la compraventa entre particulares del Código Civil se aplica en la compraventa, con el nombre de “saneamiento por vicios ocultos o redhibitorios” que puede tener la cosa vendida. En Durán y Durán abogados me dijeron que son necesarios una serie de puntos o requisitos para que pueda producirse el saneamiento por vicios ocultos.

·         Tiene que haber un vicio oculto que no esté a la vista y no se puede conocer teniendo en cuenta la instrucción o conocimientos de la persona del comprador.

·         El vicio tiene que ser grave, de manera que la cosa disminuya su utilidad, en tanto que el comprador no la habría comprado o habría pagado menos por ella.

·         El vicio debe existir antes de la venta. La acción se extingue a los seis meses de entregada la cosa vendida, por lo que, si en ese plazo no hemos exigido nada, no hay derecho para quejarse.

Al final, como podéis imaginar, con un equipo de abogados tan eficiente, el comprador terminó pagándome todas las reparaciones y al final el que reí fui yo. Esto es lo que pasa cuando vas a engañar a la gente, que no todos son tan inocentes como tú te crees. Así que ya sabéis, no os confiéis y si es posible que os acompañe un especialista a la hora de comprar para que luego no vengan estas desagradables sorpresas.