Despacito pero segurito…

Qué aventura más fabulosa y emocionante que la de ser madre! ¿Verdad? Yo lo soy desde hace un poco más de 16 meses y cada día me maravilla más y me deja sin aliento mi pequeño Arturo. Ver cómo progresa semana tras semana y constatar todo lo que es capaz de entender y hacer en tan poco tiempo, ¡me deja boca abierta! De hecho, desde hace unas cuantas semanitas ha empezado a andar. ¡Qué gracioso! ¡Ello sí que es una auténtica odisea! Hasta ahora, no le habían hecho falta zapatitos para andar, pero a partir de ahora –obviamente– éstos se han vuelto necesarios. Pues, aunque para los bebés los zapatos no se consideren elementos indispensables, salvo para protegerles del frío, etc., sí que lo son, sin embargo, cuando los niños empiezan a caminar ya que los protegen de ciertos traumatismos y favorecen sobre todo un correcto y adecuado desarrollo de los pies.
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