Y seguimos tropezando en el mismo punto

Hace unos días  estuve hablando con mis amigos sobre un chico joven, un conocido de uno de ellos, que ha perdido los dedos de la mano derecha trabajando en una fábrica de aluminio. Por lo visto se atascó una máquina de corte y, a pesar de haber puesto el bloqueo, cuando metió la mano para desatascarla se puso en marcha y le cortó todos los dedos se la mano. El chico, que llevaba desde los 24 en la fábrica (tiene 34) ha dedicado 10 años a ese oficio y ahora mismo no sabría dónde buscar empleo y, más aún, cuando tiene una mano menos que el  resto de trabajadores en paro. Por eso está peleando por una pensión de incapacidad o algo similar que le ayude un poco a sobrellevar la situación.
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